Ese término utilizaba una vecina de la calle David Rayo en un e-mail enviado a nuestro correco electrónico.
Han talado todos los árboles, desde los más jóvenes hasta los que ya contaban con varias décadas, los sanos y los que estuvieran enfermos, los que causaban molestias a los vecinos y los que no...
Nos contaron que su proyecto es sembrarlos de nuevo, es decir, que los nietos de los adolescentes del barrio dispondrán de sombra abundante.
Nosotros opinamos que antes de realizar estas acciones han de ser meditadas, analizadas y consultadas con los técnicos, y, por supuesto, con los vecinos; porque formar un árbol es cuestión de muchos años y una decisión arbitraria y caprichosa se los puede cargar en un momento.
Al final, en el balance de su legislatura nos contarán que han plantado muchos árboles, pero no dirán los que han arrancado.