Desde que el anterior Equipo de Gobierno del PSOE se planteó la posibilidad de que las "viviendas militares" fueran cedidas por el INVIFAS al Ayuntamiento de Almagro, la idea concebida era destinarlas a un fin social, es decir, que los jóvenes tuvieran acceso a una vivienda en unas buenas condiciones, tal y como teníamos previsto en nuestro Programa Electoral.
El primer pliego de condiciones fue aprobado en el Pleno Municipal celebrado el día 27 de marzo de 2008. En él, el PSOE expresó su disconformidad por el precio que se les pusieron a las viviendas: 80.000 € las más grandes y 72.000 € las pequeñas, considerando más conveniente que fueran 70.000 € y 60.000 €, respectivamente, un precio más social que se ajustaba a ese fin en lugar del precio de mercado.
El resultado fue que únicamente se presentaran... ¡¡dos solicitudes!!
Se impuso, pues, el realizar una nueva convocatoria, que fue tratada en la correspondiente Comisión el lunes 6 de octubre de 2008, en la cuál se llegaron a acuerdos como por ejemplo, la propuesta del PP de que el precio se bajara hasta los 59.000 € y 53.000 € (por debajo, incluso de lo que el PSOE propuso en su día, dándonos claramente la razón), que el único límite en cuanto a edad fuera ser mayor de 18 años, o la propuesta del PSOE de mantener el requisito de estar empadronado, al menos un año, en Almagro. En el citado Pleno del mes de marzo de 2008, el concejal de Urbanismo ya nos dijo que eran muy generosos por haber aceptado nuestras propuestas. Debió de ser por eso por lo que en el pleno del día 9 de octubre de 2008, en el que se debía de aprobar el nuevo pliego de condiciones, ya acordado en comisión, plantean una modificación consistente en que desaparezca la condición de estar empadronado en Almagro, vistiéndola bajo la excusa de que los oriundos de Almagro pudieran optar a adquirir una vivienda. Lo que realmente esconde es que cualquier ciudadano, aunque no sea de Almagro, puede comprar una vivienda, o varias si las solicita a nombre de diferentes miembros de su familia. Una puerta claramente abierta a la posibilidad de la especulación. El fin social inicial se ve truncado por la necesidad de hacer caja.
Una buena forma de demostrar ese fin social hubiera sido mantener las condiciones pactadas en Comisión, aprobarlas en el Pleno y, si no se hubieran cubierto todas las viviendas en la presente convocatoria, realizar una nueva en el año 2009, cuando la situación económica, seguramente, sea mejor que la actual.