Otra vez, y empieza a preocuparnos porque se está produciendo con demasiada frecuencia, nuestro alcalde, “impecable en el trato” como él mismo dice, nos mostró su otra personalidad: se convirtió nuevamente en Mr. Hyde y arremetió contra un concejal del Grupo Socialista llamándole impresentable y comparándole con Goebbels, ministro nazi de propaganda.
Es sorprendente como se transforma este hombre en determinados momentos. No hace mucho, en una rueda de prensa llamó a los socialistas neonazis y neocaciques. La verdad es que resulta curioso la afición que muestra por todo lo relacionado con el III Reich, como si no hubiera otros calificativos con los que defenderse.
Y eso que solamente los ciudadanos pudieron oír por la radio local una parte de las lindezas con las que nos obsequió, porque fuera de micrófono, la cosa fue peor: generalizó, vociferó… En fin, todo un espectáculo que ustedes, desgraciada o afortunadamente, no pudieron presenciar. No es broma, a nosotros nos preocupa, y avergüenza, cada vez más este proceder.
Desde aquí, volvemos a hacer una llamada a la prudencia, a la continencia verbal, a la educación… En definitiva, a esas buenas formas de las que tanto alardea. De seguir produciéndose este comportamiento tendremos que pensar que no solo se trata de calentones momentáneos y que más bien parece una patología de comportamiento.